Aimar se merienda a los campeones

Autor: Enrique Echavarren

Medio: Diario Vasco

17/02/2013

Aimar Olaizola e Ibai Zabala dieron un paso de gigante en sus aspiraciones de entrar en la liguilla de semifinales del Campeonato de Parejas al derrotar ayer en el Labrit de Pamplona a los actuales campeones, Titín y Merino II.

El resultado lo dice prácticamente todo. Hubo tal superioridad en la cancha que el público que abarrotó las gradas del recinto pamplonés se quedó con ganas de ver más pelota. El protagonista del partido volvió a ser Aimar Olaizola. El delantero de Goizueta dio una nueva exhibición y él mismo se merendó a los campeones. Su zaguero, Ibai Zabala, acostumbrado a tener que trabajar a destajo al ser la parte más débil de la pareja, vivió uno de los partidos más plácidos desde que comenzó el campeonato. Incluso tuvo que hacer ejercicios de calentamiento para no quedarse frío entre tanto y tanto. No perdió una sola pelota, pero ni Titín ni Merino II le pusieron en apuros salvo en contadas ocasiones. La balanza comenzó a decantarse en un abrir y cerrar de ojos. Olaizola II e Ibai Zabala pusieron en el marcador un contundente 14-0 que dejaba el duelo visto para sentencia. Aimar saltó a la cancha muy concentrado y comenzó a hacer daño. Los tres primeros tantos llevaron su sello particular. Un derechazo atrás, una paradita al txoko y otra pelota al ancho. Nada bueno para los intereses de los riojanos. Para colmo de males, David Merino hizo sonar la chismosa del colchón superior dos veces consecutivas. Algo fallaba en la pareja campeona. Titín no encontraba la fórmula para hacerle el tanto a Aimar, que se defendió como los ángeles en la pared izquierda y apuntilló cuando se le presentó la ocasión. Malos presagios Esos dos primeros errores del menor de los Merino no hacían presagiar nada bueno. Aimar seguía sumando tantos y el zaguero de Villar de Torre continuaba haciendo regalos. Para el 13-0 ya había dejado de poner cinco pelotas en el verde y había encajado un saque que no tenía ningún misterio. No era, ni por asomo, el zaguero poderoso que una semana antes había luchado de tú a tú con Zabaleta en el Adarraga. Merino II fue una sombra de sí mismo. Sólo gozó en algún zurdazo suelto. No tuvo continuidad en el juego y acabó desquiciado. El último tanto también fue error suyo. Antes había dejado de llevar a buena otros dos saques restables. Titín trató de ayudarle, pero el caracolero tampoco está ahora para llevar solo el peso de los partidos. Apenas dispuso de ocasiones de remate. Las pelotas que cazó fueron a la cazuela, pero sólo fueron cuatro. Con ese bagaje es muy complicado darle la vuelta a un partido que se había puesto imposible casi de salida. Joaquín Plaza intentó poner fin a la sangría desde la silla de botilleros pidiendo descansos, pero la suerte ya estaba echada. Aimar seguía haciendo de las suyas, bien respaldado por un eficaz Ibai Zabala. En el bando contrario, Titín y Merino II deseaban que el calvario acabase cuanto antes. Con esta nueva derrota, la tercera consecutiva, el panorama se les complica a los riojanos. Llevan cuatro victorias, pero la diferencia de tantos a favor y en contra (menos 32) puede ser determinante en caso de empate entre varias parejas. En cambio, Olaizola II e Ibai Zabala presentan su candidatura a acompañar a Irujo y Zabaleta en la liguilla de semifinales. Sexta victoria, la tercera consecutiva, y la sensación de que juntos suman mucho juego. Por último, un dato. El partido de ayer ha sido el menos peloteado de las nueve primeras jornadas. Se dieron a buena sólo 321 pelotazos.